lunes, 19 de septiembre de 2011

ENTREVISTA A BLAS PIÑAR

Ha sido realizada en el periodico Digital ALERTA DIGITAL.COM:

El reencuentro con un español de larga data siempre es agradable, y más si es amigo, y más si es un hombre honesto, culto, cabal… Hace más de 30 años que anticipó con sorprendente precisión lo que hoy nos ocurre y, pese al mutismo de la prensa, sus opiniones y análisis fueron y son una refrescante alternativa a la palinodia oficial. Se trata de Blas Piñar (22 de noviembre de 1918), notario, político y escritor, pero sobre todo, un español siempre fiel a España y a sus sólidos principios. Y tratándose el nuestro de un país donde con tanta facilidad se enajenan valores, se trasvierten principios y se recalifican voluntades, no sería capaz de hallar para él mejor presentación.

Vinculado desde joven a organizaciones católicas, dirigió el Instituto de Cultura Hispánica entre 1957 y 1962. Luego de haber publicado en el diario ABC el artículo ‘Hipócritas’, donde criticaba fuertemente la política exterior de los Estados Unidos, fue destituido de su cargo debido a las relaciones bilaterales que por aquel entonces mantenía el régimen de Franco con ese país. Pese a ello, su fidelidad al general Franco no se vió alterada. Se opuso a la descomposición del régimen, votando y argumentando en contra de la Ley para la Reforma Política; y también se posicionó contra la Constitución de 1978. Once meses después de la muerte del ex jefe del Estado creó Fuerza Nueva, una organización política católica y patriótica que aún sigue siendo hoy un icono sentimental para decenas de miles de españoles.

En 1979 fue elegido diputado por la coalición Unión Nacional. Tras perder su escaño en las elecciones de 1982 disolvió Fuerza Nueva, pero no la editorial del mismo nombre, que siguió publicando libros y revistas. En la actualidad es presidente de honor de Alternativa Española (AES).

Hemos conversado largamente con Blas Piñar y conocido algunos detalles de su último libro (La iglesia y la guerra civil española), otro ejemplo de amasar la historia viva y dolorosa dándole serenidad y perspectiva. De hecho, en las ideas que él sigue defendiendo han mamado muchos que luego fingieron ignorarla o desdeñarla. Pocos ejemplos habrá en la historiografía española de los últimos años de análisis tan certero, de investigación profunda y de exposición calmosa y convicente, como el que Blas Pilar consigue en todas sus obras. Nadie coordinó el análisis profundo y la trascendencia histórica como el Blas Piñar que lanzó en las Cortes del aperturismo las primeras proclamas contra una traición largamente preparada.

“Mis padres me enseñaron con su palabra y su ejemplo a amar y a servir a Dios y a España”, nos explica de forma lenta y pausada, emocionado al desgranar su infancia. “Creo que fui un chico precoz. Por eso viví intensamente mi infancia. Travieso, por añadidura, me rompí, en ocasiones diferentes, un brazo, viviendo en Cartagena, y una pierna, viviendo en Toledo. En Alicante hice parte del bachillerato y presencié en mayo de 1931, poco después de proclamada la República, la quema de iglesias y conventos”.

-¿Fue necesario el Alzamiento?

- Absolutamente necesario, porque la República de 1931 llevó a la nación a una ruina total. El Alzamiento cumplió con las máximas exigencias morales. Supuso, metafóricamente hablando, una operación quirúrgica, pero, además, el punto de partida de un Estado al servicio de España y del bien común.

La Iglesia y la Guerra española

-’La Iglesia y la Guerra española de 1936 a 1939′ es el título de su último libro. ¿Qué ha pretendido con este trabajo?

Me creí obligado a escribir este libro para dar testimonio a las nuevas generaciones de lo que fue la Cruzada española de 1936 a 1939, una de las gestas más limpias, más hermosas y más heroicas de una patria en la que los héroes y los santos nacieron con tanta abundancia como las flores en la primavera, así como de lo que yo llamo proceso secularizador, que ha ido minando y destruyendo todo lo que supuso y significó dicha Cruzada y el Estado confesional que nació de ella, católico, nacional y social, al servicio del bien común, consiguiendo que España se reencontrase a sí misma, como quería Ángel Ganivet, reconstruyéndola sobre los sillares de la tradición.

-¿Qué estuvo en juego durante la guerra civil?

Lo que importa destacar para comprender la Cruzada es que lo que se puso en juego durante la misma era una civilización de raíces cristianas; raíces que con su savia habían creado Europa, y que en España, providencialmente, aún tenían vigor para alzar en armas a una parte de nuestro pueblo, y enfrentarse y vencer a un enemigo poderoso y sin escrúpulos, que pretendía sustituir esa civilización por otra —que en realidad no puede considerarse civilización—, antitea y antiespañola. En el libro, que ha sido muy bien editado, trato cada asunto con pruebas y documentación.

-¿Qué objetivo querría que cumpliera la lectura de este libro?

Uno fundamental. Que las nuevas generaciones tengan un conocimiento real de la verdadera memoria histórica y que ayude a conocer mejor a aquellos hombres que aceptaron el martirio y que formaron parte de la mejor generación de nuestra historia.

-Sin embargo, muchos protagonistas del régimen franquista mudaron más tarde sus puntos de vista a un lugar democráticamente más confortable y seguro…para ellos, naturalmente.

En efecto, muchos de los que celebraron la victoria de Franco, incluso con testimonios escritos, luego participaron en la puesta en práctica de un proyecto para hacer desaparecer España como sujeto colectivo. La mayoría de los casos que cuento los he vivido y en otros fui un testigo de excepción.

Lucha entre el bien y el mal

-Sorprende sin embargo que aquella nación con tantos héroes y mártires por metro cuadrado haya degenerado en la actual masa amnésica española, mediocre, inculta, acobardada, nihilista y consumidora voraz de televisión basura.

La historia humana es siempre una lucha entre el bien y el mal. Esa lucha ya tuvo lugar entre los ángeles buenos y los malos. Desde ese perspectiva se entienden esos cambios que usted subraya. Recuerdo una frase de Agustín de Foxá. Decía que el imperio norteamericano sería capaz de convertir la selva amazónica en una calle asfaltada. Pero añadía a continuación que para completar esa gigantesca tarea haría falta un hacha y alguien que la portara. Ese hacha ha funcionado en España estos años…pero manejada por poderes ocultos al servicio del mal. Vemos que hasta una parte de la Iglesia ha renunciado a su labor y contribuido a la desaparición de la unidad católica y de su labor evangelizadora. Esa misión evangelizadora la encomienda Dios a los hombres. No olvidemos que los hombres están hechos a imagen y semejanza de Dios y que las naciones están hechas a imagen y semejanza del hombre.

-Con este capital humano, ¿se puede ser optimista?

No. La II república, durante sus cinco años de vigencia, no fue capaz de deshacer instituciones básicas como la Iglesia, la familia y el ejército…Por desgracia, estas instituciones sí han podido ser demolidas en estos últimos 36 años.

La demolición del régimen se produce desde dentro

-Gracias sobre todo a personas que juraron lealtad a Franco.

La demolición del régimen surgido el 18 de julio se produce desde dentro. No podemos olvidar que la UCD fue fundada por siete personas que habían sido ministros o altos cargos en el régimen nacionalcatólico. Estos hombres, al llegar la transición e incluso mucho antes, defendieron la negociación de muchos valores. Contribuyeron a la creación de fronteras lingüísticas, culturales y fiscales que han provocado la fragmentación de España. Comenzaron la labor de demoler tres puntos estratégicos que unifican una nación: Religión, Educación y Defensa. De hecho, el régimen fue desmontado desde su interior por muchos de los que que juraron defender principios innegociables.

El enemigo pudo entrar en la fortaleza porque el puente levadizo fue bajado desde dentro.

-¿Dónde comienza a prepararse la transición?

En la embajada de España en Londres. Hay un acontecimiento en plena transición que merece ser conocido. Durante una cena en casa de Miguel Boyer, en 1977, a la que que asisten entre otros Manuel Fraga y Felipe González, se brinda por la llegada de los socialistas al poder antes de cinco años. Blas, uno de mis nietos, acaba de publicar un libro (‘La tesis prohibida’), a mi juicio bastante notable, donde el lector hallará respuestas a muchos interrogantes sobre la demolición del régimen anterior.

Fraga preconizó la falsa reforma

-¿Qué ganaba Fraga con eso?

No lo sé. Tal vez actuara de buena fe pensando que la demolición del régimen nacionalcatólico sería lo mejor para España. Fraga fue uno de los hombres importantes del franquismo, que preconizó la falsa reforma. Desde su artículo en ABC sobre la Derecha posible, a su coautoría de la Constitución rupturista de 1978, hay una actitud permanentemente manifestada de desprecio hacia nosotros.

-¿Se hizo el cambio político desde la legalidad?

- Todo fue un auténtico contrafuero. Incluso la Constitución es ilegal, pues las Cortes que la aprobaron no fueron convocadas -como lo fueron las de la II República- como Cortes constituyentes.

Fe y esperanza

-Usted ha defendido muchas veces el papel de responsabilidad que tienen los cristianos españoles frente a esta España secularizada y en permanente contradicción con los dictados de la fe.

Y lo sigo haciendo. Los cristianos tenemos que tener fe y esperanza. Aunque el enemigo sea todopoderoso, los que tenemos esperanza seguimos luchando como el primer día. Debemos permanecer unidos y trabajar en la búsqueda de la verdad, que es lo que hace Alerta Digital, que en muchos aspectos es heredero del espíritu del desaparecido diario ‘El Alcázar’, al representar la búsqueda de la verdad y el compromiso con España.

-¿Qué le diría Blas Piñar a todos esos españoles desorientados y compungidos que, sin embargo, votan al PP como la opción menos mala?

Que también ellos tienen la obligación y el deber de conocer la verdad y que a veces el mal menor termina siendo el peor de los males.

Más al lado de España que nunca

-Comprenderá que esta España no nos guste a muchos y que incluso a veces sintamos la tentación de renunciar a nuestra condición de españoles en los términos más severos.

Hoy esta España estoy seguro que no gusta a mucha gente. No puede gustarnos una España que está enferma, herida, maltratada, amnésica, incluso agonizante. Pero así como cuando nuestra madre está enferma o nuestro hijo está a punto de morir no huimos, no nos fugamos, sino que estamos presentes para que recobren la salud; cuando vemos esta España que no nos gusta, agónica y en trance de muerte, los buenos españoles tienen que sentirse más españoles que nunca y estar más al lado de España que nunca.

Frente común

-Aún existiendo numerosas fuerzas políticas patrióticas que básicamente defienden lo mismo, ¿por qué no surge una que asuma la tarea vertebradora que desempeñó Fuerza Nueva hasta 1.982?

Cuando se llega a un momento tan grave, a situaciones límites como la presente de nuestra patria, es absolutamente lógico y obligatorio el que todos aquellos que son y se sienten españoles se unan en un frente común, hoy más necesario que nunca.

-¿Qué opina del aborto?

El aborto infringe el derecho fundamental de la vida porque no sólo supone un homicidio contra un ser pequeño e indefenso, sino que, según el Concilio Vaticano, se trata de un crimen absolutamente abominable.

-¿La legalización de la ‘cultura de la muerte’ en España supone que estamos llegando a las últimas consecuencias de la tesis contractualista y voluntarista de Juan Jacobo Rousseau?

Absolutamente, con olvido notable y gravísimo además de que el hombre desde la nada no tiene derecho a la existencia y que los hijos no eligen a sus padres y que los ciudadanos no optan por una patria determinada porque, según esa teoría, la existencia, la afiliación y la nacionalidad no nos vienen dadas directamente por la naturaleza. Aquí no hay decisiones voluntarias. Por eso tenía mucha razón José Antonio cuando nos decía que la patria no es un contrato sino una fundación y, por consiguiente, el tratamiento político de la patria no puede compararse al tratamiento jurídico de un negocio contractual. Nosotros no tenemos la patria, sino que pertenecemos a ella. Tan pertenecemos a ella que cuando se olvida la tradición, que es la que nos da identidad y continuidad; cuando queremos disponer de una parte de nuestra patria con mutilaciones y amputaciones creyendo que la patria pertenece a nuestro patrimonio, estamos actuando contra natura. Una patria no es un todo social simultáneo sino que es un todo social continuo en la cual se integran las generaciones pasadas, presentes y futuras.

Por eso siempre hemos dicho que España es una unidad de historia, de convivencia y de destino. Cuando no se concibe la patria como una fundación, cuando se estima que la patria es algo contractual y negociable, algo discutido y discutible, cuando se pregunta si hay razones suficientes para que España siga viviendo, si no ha llegado la hora del ‘finis Hispaniae’, los que la amamos profundamente nos levantamos y gritamos aquel grito noble y valiente de: “Santiago y cierra España”.

Patriotismo versus corrupción

-¿Por qué cree que la solución a muchos de los problemas nacionales está en ’más patriotismo y menos partidismo’?

La política rectamente ordenada se orienta al bien común y el bien común de la naturaleza del hombre no sólo contempla su perfección en el tiempo, la mejora de su calidad de vida, sino también esa perspectiva trascendente, porque el hombre es y sigue siendo hijo de Dios y, por consiguiente, portador de valores eternos. A veces esa vocación política tiene su origen y fuente en el patriotismo y el patriotismo puede ser afectivo o efectivo. Decía José Antonio que el patriotismo afectivo es algo sensual, sentimental, emotivo, algo telúrico y efímero, que en muchas ocasiones pasa y desaparece.

Por el contrario, cuando el patriotismo es efectivo, se pone de relieve en el transcurrir monótono de todas las jornadas, en una conducta consecuente al servicio del bien común que la política exige. La diferencia es que el patriotismo efectivo es fundamentalmente crítico, no para avergonzarnos de España, sino para entregarlo de forma consciente al servicio de nuestra patria.

“NO HAY UNA MONARQUÍA AUTÉNTICA, SINO UNA CORONA DESPRENDIDA DE LA INSTITUCIÓN MONÁRQUICA”

-¿Cómo era Franco?

- Un católico practicante, un español excepcional, un estadista hábil y un militar preparado profesionalmente que consiguió la primera victoria contra el comunismo y sus cómplices.

-¿Qué relaciones mantuvo usted con el Caudillo?

- Solamente las que tenían algo que ver con la dirección del Instituto de Cultura Hispánica o con mi designación de consejero nacional.

-¿Cuáles fueron los principales errores del Régimen?

A mi juicio tres: primero, convertir el Movimiento -palabra que implica dinamismo vital- en burocracia tecnócrata, que se distanció de la doctrina (de los Principios) y aceptó el crepúsculo de las ideologías; segundo, no combatir con instrumentos legales y táctica coherente la actividad política manifiestamente ofensiva de una parte, docente y discente de la Iglesia que, como demostró la Asamblea conjunta de obispos y sacerdotes, renegó de la Cruzada, bendecida por la Pastoral Colectiva de 1937; tercero, permitir que las personas manifiestamente hostiles al sistema ocupasen en el mismo, en los medios de comunicación y en enmascaradas manifestaciones artísticas y culturales, a los más altos niveles, puestos de la mayor influencia y responsabilidad.

-Su mitin en la plaza de las Ventas, en julio del 78, impresionó a sus adversarios. ¿Qué recuerda de aquel acto?

- Todos nuestros actos tuvieron una asistencia multitudinaria y fervorosa. Los que celebramos en la Plaza de Toros de Las Ventas no fueron una excepción. De ellos recuerdo muchas cosas, pero en especial, los disparos del Grapo contra algunos de los nuestros.

-¿Con qué apoyos financieros contaba Fuerza Nueva?

- Con el de nuestros bolsillos y con algunos donativos de quienes, por miedo o por prudencia, no querían dar su nombre.

-¿Como vivió sus años de diputado?

- Creo que me gané el respeto de la Cámara. Mis intervenciones fueron escuchadas con atención y aforo completo. Las relaciones personales fueron muy pocas. Ni los adversarios políticos de siempre, ni los tránsfugas del franquismo, podían simpatizar con mi postura. Hubo excepciones, claro es, en los dos campos, pero fueron muy pocas.

-¿Dañó a su partido la teoría del voto útil?

Muchísimo. El voto útil fue y sigue siendo el voto del miedo o el voto del interés. Desgraciadamente, como decía don José Guerra Campos, el número de interesados es infinitamente mayor que el número de idealistas. Mi frase repetida, “Tu aplauso, un voto”, no fue escuchada.

-Tras las elecciones de 1982 se disolvió Fuerza Nueva. ¿Sigue considerando acertada esa decisión?

La considero, al menos, no desacertada; y ello por varios motivos: porque no podíamos asumir los riesgos de todo tipo en un Régimen -Gobierno y Oposición al mismo- que nos perseguía con el máximo rigor, sin obtener, pese a las concurrencias multitudinarias a nuestros actos, éxitos electorales; porque estábamos asfixiados económicamente y nos era imposible mantener un mínimo de presencia en la vida pública; y, porque, aun dejando de ser partido político, seguiríamos nuestra labor con esperanza de futuro, a través de la editorial, de la revista y de las asociaciones que creamos inmediatamente a fin de mantener el fuego sagrado.

-¿Qué opinión tiene sobre la monarquía en general y sobre la que tenemos en particular?

- Una cosa es la monarquía y otra sus apariencias. A una monarquía aparente, que había perdido su identidad, es decir, la unidad de poder, con las limitaciones naturales, se refirió José Antonio. La monarquía es algo más, mucho más que la Corona. Hoy, en España, no tenemos una monarquía auténtica, sino una Corona desprendida de la institución monárquica y puesta sobre un régimen político que nada tiene que ver con aquella institución.

-¿Qué recuerda de sus entrevistas con el príncipe Juan Carlos y actual rey?

- No puedo olvidar las conversaciones que mantuve con él. En alguna ocasión fue el propio Juan Carlos, siendo príncipe, el que me llamó a La Zarzuela. En una audiencia en la que me acompañó un numeroso grupo de dirigentes muy cualificados de Fuerza Nueva, le reproché, en voz alta, que nos llamara “monopolizadores del patriotismo”. Lo encajó bien. Nos acompañó hasta el final de la escalera que da acceso al Palacio. Delante de todos, y sonriendo, me dio un fuerte abrazo de despedida. Conservo la foto.

-Usted ha conocido a muchas personalidades extranjeras. ¿Podría hablarme de algunas? ¿Qué trato ha tenido con líderes nacionalistas como Horia Sima, Almirante, Le Pen…?

Sería interminable hablar de ellos. Aguinaldo, en Filipinas, al que visité dos veces, me hablaba profundamente emocionado de la Madre España. Alfredo Stroessner, en Paraguay, era un gran admirador de Franco. Augusto Pinochet, siempre, en el poder y fuera del poder, hizo pública su amistad conmigo. Con Eduardo Frei, antes de ser presidente de Chile, tuve muy buenas relaciones, aunque no de signo político, pues era antifranquista. Con Giorgio Almirante y Jean Marie Le Pen combatimos por una Europa muy distinta de la que dibuja la Constitución que se nos propuso. Almirante, que amaba sinceramente a España, era un gran señor, al que acompañé en muchos actos. Juntos hablamos en Italia, en Francia y en España. Me brindaron sus consejos, generosamente, el rumano Horia Sima, el belga Leon Degrèlle y el portugués Pedro Soares Martinez.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Papá, ¿quién fue Juan Ignacio?. Por Juan Antonio López Larrea

-Padre.
-Dime, hijo.
-Cuéntame de nuevo la historia del Frente de la Juventud.
-Ya la conoces hijo, luchamos y perdimos.
-Pero luchamos; sí, te lo he oído decir cientos de veces.
-Pues que más quieres saber, eso es lo que pasó.
-Se que no te gusta hablar de ello, una vez me dijiste que cometisteis muchos errores, que pagaste por ello en prisión .
-Cierto.
-Nunca me he sentido avergonzado por ti, papá. Sé que luchaste con la edad que ahora yo mismo tengo por una España mejor, con firmeza en vuestras creencias que el paso de los años ha demostrado que no eran baladís.
Sé que fuisteis una generación generosa de ideales altruistas y que en la lucha por lo que sabíais sagrado no os importó pasar por encima de las leyes de los hombres, desafiando a derecha e izquierda, a todo lo que os salió al paso.
-Sí, pero dejamos mucho en el camino . . .
-Lo intentasteis con valentía.
-Sí, pero el rédito de nuestro sacrificio fue para los mismos que combatíamos, fuimos títeres del sistema, después de todo.
-Luchasteis, es más de lo que mi generación está dispuesta a aportar ahora mismo.
-Tal vez tengas razón hijo mío, pero eso no borra nuestros errores.
-¿Quien lo dice ?!!!! Luchasteis a sangre y fuego.
Si, a sangre y fuego. . .
-Papá.
-Dime.
-¿Quién fue Juan Ignacio?
-Fue mi jefe, mi camarada y fue mi amigo.
-Y ¿quién lo mató?
-Fueron ELLOS.
-Comprendo. Y ¿por qué lo hicieron?
-Es una larga historia hijo mío . Y triste.
-Cuéntame padre, cuéntame la historia de Juan Ignacio González Ramírez.
-Bien, sea.

-Todo empieza con Fuerza Nueva.
-Pero vosotros erais del Frente.
-Nada se puede explicar en la historia del neofascismo en España sin pasar por FN, nada.
-Pero era un partido derechista, siempre lo dices.
-Lo era y por ese motivo su fin era previsible, pero recuerda siempre que antes de FN no había nada y después de ella, ya ves, menos.
-Te escucho papá.
-Fuerza Nueva fue en su origen una revista de contenido político afín al régimen del general Franco y fundamentalmente a los principios del Movimiento. Si no recuerdo mal debió de comenzar su andadura editorial allá por los finales de los 60. Con el devenir de los acontecimientos políticos que se estaban dando en España y los movimientos de los distintos sectores que formaban el régimen y la aparición de las nuevas-viejas asociaciones comenzó a radicalizar su postura a favor de las ideas que propiciaron el 18 de Julio, por lo que pronto comenzó a conocerse como el órgano del bunker. Los tecnócratas , la derecha liberal y más reaccionaria y los buitres disfrazados de falangistas en alianza con los “amigos“ del futuro rey habían comenzado el proceso de liquidación del régimen, proceso en el que no repararon en acometer cualquier tipo de empresa, desde la eliminación de Carrero hasta la creación de un inexistente hasta entonces terrorismo ultra, con lo que la sociedad española alarmada entre el fanatismo ultraizquierdista y el nuevo ultraderechista, no tardo en situarse en la comodidad del paraguas del Estado aun siendo evidente que cambiaba el sistema para que permanecieran los mismos que llevaban tiempo comiéndose la tostada .
Suarez, Rosón, Martín Villa y otros carroñeros en connivencia con el reyezuelo fueron conocidos como chaqueteros cuando en realidad el nombre con el que se les debería haber conocido es mucho más popular y definitorio. Obviémoslo, al fin y al cabo qué culpa tiene sus madres.
Fuerza Nueva se convierte pues con la nueva ley de Asociación en un partido político y se dispone de mala gana a participar en el “juego democrático“ (nunca un adjetivo definió con tanta concreción al sustantivo que acompaña).
También lo hizo FE-JONS y la Comunión Tradicionalista pero más por motivos históricos o sentimentales, porque sin ninguna duda FN capitalizó a las masas de descontentos con aquella traición. Blas Piñar era un líder nato, un hombre de un carisma extraordinario además de un brillantísimo orador, subyugaba a los nostálgicos del Caudillo y aglutinaba a los jóvenes. Llenaba las plazas donde desarrollaba su poderoso discurso con toda clase de gentes con un sentimiento común, España .
Y aquí es donde viene la grandeza y la miseria de FN. Incomprensiblemente nadie entre tantísima gente capaz que allí había tuvo la certeza de mirar el futuro político del movimiento. Y si alguien la tuvo no fue escuchado por la camarilla que comenzó a aislar al notario de la realidad política y social que se avecinaba.
Y es que, mantenerse en el franquismo como ideología política, muerto Franco era un absurdo, por lo que los fines políticos del partido al final solo podían ser uno: una involución política por medio de un golpe de Estado. Algo tan absurdo no se podía sostener, sobre todo viéndolo hoy desde la lejanía del tiempo, sabiendo que ningún cambio político sucede por casualidad y sin que lo avalen los poderes fácticos.
El franquismo sin Franco es inviable, comenzó a escucharse cada vez más entre los militantes de la cada vez más poderosa Fuerza Joven. Además, todos aquellos jóvenes que llegábamos en masa al partido con escaso bagaje ideológico y tan solo un sentimiento patriótico en nuestros corazones, comenzamos a racionalizar aquella idea, el franquismo sin Franco es inviable, y comenzamos a mirar a Europa. A Francia, a Italia, a Ordre Nouveau , a Ordine Nuovo , a leer a Evola, a Ramiro, a Onésimo .
Y comenzamos a ser molestos no solo para el enemigo sino incluso dentro de nuestra propia organización. FN nos quería como fuerza de choque, tomábamos las calles, intimidábamos con nuestra presencia, hacíamos la seguridad en mítines y manifestaciones, pegábamos millones de carteles y poníamos puestos de proselitismo. Fuimos nosotros los que llevamos a Blas al congreso, no el dinero de Ortuño.
Pero nadie nos lo reconocía. De hecho no teníamos voz ni voto ni capacidad alguna decisoria. Después del éxito electoral, la deriva derechista de FN se acentuó, empezaron las conversaciones con “partidos afines “ ( Derecha Democrática Española , etc. . ) y las “actitudes fascistas“ comenzaron a ser, primero incomodas y luego, molestas . Las contramanifestaciones se prohibieron y las peleas callejeras comenzaron a ser motivo de sanción e incluso de expulsión. La asimilación de los postulados del “juego democrático“ era el fin de aquel camino en el que FN se había metido tozudamente.
En aquel marco, comenzó a pintarse el lienzo de la antorcha y la llama.
Ese fue el comienzo del partido más revolucionario y esperanzador que ha habido en el panorama patrio, ese fue el origen del Frente de la Juventud.

Juan Ignacio era un muchacho jovial, ciertamente simpático, de mirada limpia y abrazo sincero. “¡Qué passa figura… !“ solía ser su saludo, con ese deje de chulería que caracteriza a los castizos.
Abelardo Pons , que hizo su ficha en FN lo recuerda como el chaval más entusiasta que había pasado por allí, ¡y pasaban a cientos!. “Quiero militar“, repetía hasta la saciedad a quien le quería escuchar.
Trabajaba en el Registro de la Propiedad y cuando salía, un fugaz bocado en su casa y se dirigía a Núñez de Balboa, a la sede de FN. “Quiero trabajar“, repetía. Pronto su testarudez se vio recompensada. Llegó a ser Jefe Nacional de Fuerza Joven, organizó las milicias, creó la Sección C y se convirtió en el referente de todas las Provinciales. Nadie iba por Madrid sin tener un cambio de impresiones con Juanito. El peso que él y otros como Pepe de las Heras y algunos más llegaron a tener en el partido a nivel organizativo se convirtió en una amenaza para el “imperio de la braga“ (nombre con el que se conocía a la camarilla de asesores que rodeaban al notario). Blas era el líder indiscutible del partido pero Juan Ignacio se había convertido en el referente de las bases.
El choque era inevitable, una simple cuestión de tiempo. Cuando se decidió invertir una barbaridad de millones de pesetas en la compra de una sede nueva, las bases exigieron que se dedicaran a pequeños locales para trabajar en los barrios, cerca de las clases más débiles de la sociedad; estábamos hartos de ser los matones del barrio de Salamanca . Queríamos trabajar con el pueblo real. Y todo estalló. Una tarde-noche el local de Núñez de Balboa se convulsionó y la escisión fue un hecho. Toda Fuerza Joven sin excepción se fue tras su líder. Al cabo de algún tiempo y las gestiones de Blas Piñar, Muñoz Perea y otros (sobre todo cerca de los padres de muchos militantes) muchos de los jóvenes camaradas volvieron a la disciplina de FN, pero ya el Frente de la Juventud era un hecho y daba sus primeros pasos .
Y qué pasos.
La acción directa no era solo una declaración de intenciones.
El Frente se presenta en sociedad con el asalto a la facultad de Derecho. Desalojo de los pasillos y eliminación de toda la propaganda marxista de aulas y claustros. Golpes, disparos, heridos y . . . las primeras detenciones . Peña, Ramón y Abe son puestos bajo custodia del Estado.
Recuero que Juanito me comentaba que con lo que había costado sacar a Peña hubiéramos pagado el local que teníamos en Claudio Coello medio año. Pero en el Frente nunca se dejo a nadie en la estacada.
El dinero, el vil metal. Juan como Secretario Nacional tenía la responsabilidad de proveer de los recursos necesarios al resto de departamentos en que se organizo la estructura política del Frente. Las promesas de mecenazgo se fueron diluyendo conforme FN y FE-JONS se fueron viendo amenazadas en el número de elementos de sus bases (el Frente y la Primera Línea las dos organizaciones de vanguardia de la época estaban a partir un piñón y la alianza se veía un hecho próximo; ciertamente hubiera sido un grupo temible y con un futuro impresionante como primer partido NR de la transición Española).
Intentar subsistir tan solo con las cuotas de sus afiliados (no olvidemos la juventud de todos sus miembros) era un imposible y el empuje del Frente de la Juventud se fue diluyendo en su propio jugo. Luego llegarían los “errores forzados “ que diría un jugador de tenis .
Pero mientras tanto los militantes y las provinciales seguían llegando como el agua tras el deshielo, a borbotones.
Juan crea un pequeño equipo que se desplaza con él todas las semanas a entrevistarse con camaradas de provincias y a nombrar delegaciones. Peña, Rávena, Gabi, suelen ser sus acompañantes.
Y yo.
Yo recorrí todo el Levante Español acompañándolo. Y ahí se fraguó nuestra hermandad. Si alguien he conocido inasequible al desaliento, ese era Juanito. Nada importaba, todo era asumible, su grado de compromiso con España y con su revolución era total. Era un conversador inagotable, como su buen humor; todo lo encajaba, hasta el peor de los reveses, con una sonrisa. Parecía que nada malo podía pasarte a su lado, no porque no fuera posible, sino porque nada importaba al lado de la generosa tarea que teníamos impuesta.
No sé cuanto habrá de leyenda o de realidad entorno a Zapata, Villa o al Che, pero yo si puedo afirmar donde sea y ante quien sea, que conocí a un revolucionario. A uno de verdad.
Y con la misma contundencia puedo afirmar, que le dolía profundamente España.
Y que fue un hombre bueno.
Y que me honró con su amistad.

Y eso hijo mío es lo que te puedo contar del Frente de la Juventud y de su líder Juan Ignacio.
Lo demás pertenece a la leyenda, ya sabes, la mitad mentiras y la otra mitad, también.

-Pero dicen que ibais a participar en el 23-F.
-Bahhhhhhh , bobadas .
-Y que os estaba armando el Cesid para que actuarais en el País Vasco.
-Ni caso
-Que incluso lo asesinaron para taparle la boca.
-Pues eso hijo mío, no lo consiguieron.
-¿?
-Como ves, Juanito sigue hablando por la boca de sus camaradas.
-Ya entiendo.
-Recuerda siempre esto hijo mío, un hombre nunca muere del todo mientras quede uno, tan solo uno, que grite PRESENTE después de pronunciar su nombre.
-Comprendo papá.
-Me alegro hijo mío porque eso es algo que ELLOS jamás comprenderán.
-¿Por eso perderán, verdad padre?.

-Precisamente.



Juan Antonio López Larrea

Miembro de la ASOCIACION CULTURAL IN MEMORIAM JUAN IGNACIO .

sábado, 10 de septiembre de 2011

RECUERDO A PACO "EL METRALLETA" POR JESÚS MANZANO

El pasado día 3 de Septiembre fallecía mi gran querido amigo y camarada Paco “el metralleta”. Cuando Silvia, su también gran amiga, me llamó por teléfono para comunicármelo unas lágrimas brotaron de mis ojos, en primer lugar, porque se había ido a los luceros una persona que había formado parte de una de las etapas más intensas de mi vida y en segundo lugar porque no iba a poder despedirle como a él le hubiera gustado cantándole el “Cara al Sol”, ya que me encontraba fuera de Madrid.Por otra parte no quiero que su vida sea enterrada por su muerte y que Paco desaparezca de la historia sin pena ni gloria, por eso quiero dedicarle este pequeño homenaje para que las generaciones futuras de falangistas, de patriotas, lleguen a saber de él, aunque no estaría de más que alguien hiciera una biografía de este personaje tan singular.
Conocí a Paco a mediados del año 1976, no recuerdo bien si fue en una pensión de la calle Infantas de Madrid o fue a través de un amigo de él que compartía conmigo pensión, pero el caso es que me lo presentaron en dicha pensión. Por entonces tenía 52 años, unos pocos menos de los que yo tengo ahora. Era una persona con gran vitalidad y con mucha vida vivida, pero lo que me llamó la atención desde el principio fueron dos cosas, su generosidad, su desprendimiento de las cosas materiales, vivía al día y su concepto tan profundo de la amistad; estaba siempre a disposición de sus amigos, nunca pedía nada y sin embargo todo lo daba. Personalmente me acogió como un padre, en una etapa delicada de mi vida.Por aquella época Paco trabajaba en “el Rastro” de Madrid, mejor dicho tenía un puesto en él, un puesto de ropa usada, un puesto de mala muerte, de los que estaban tirados en el suelo encima de una vieja lona. Allí compraba y vendía, allí se ganaba el sustento diario, no quería más, su vida estaba puesta en otros ideales.
Pero detrás de este Paco del rastro se escondía todo un rico personaje. Parecía un don nadie, un desarrapado más de los muchos que pululaban el mundillo del viejo Madrid, pero detrás de él había toda una gran historia. Paco, en realidad Francisco Alcocer, pertenecía a una de las grandes familias vascas de Algorta (Vizcaya), su padre llego a ser general militar, asesinado por los rojos, y al cual él profesaba un gran cariño, su muerte supuso para Paco un gran trauma. Según decía Paco eran los dos únicos falangistas de una familia de raigambre tradicionalista. Uno de sus tíos, Alberto Alcocer, llego a ser alcalde de Madrid y como recuerdo ahí está la calle que lleva su nombre.Desde muy joven ya mostró su compromiso, durante la Guerra Civil, para con España. Con unos catorce años, era un “balilla” y se dedicaba en el Madrid dominado por el Frente Popular a hacer de correo llevando mensajes de un lado para otro, ayudando a los nacionales que se encontraban en la quinta columna.
Después de la guerra se alistó en la Legión, en la compañía que capitaneaba un primo suyo, el cual era el encargado de reclutar voluntarios para la División Azul y Paco el responsable de elaborar la lista con dichos voluntarios, por lo cual le fue fácil dejar un pequeño espacio, el cual rellenó con su nombre una vez que la lista recibió el visto bueno de su primo. Y así, siendo menor de edad, se encontró luchando junto con otros camaradas en el frente ruso.Cuando se descubrió su ardid fue ordenada su repatriación, pero para entonces ya había sufrido la congelación de una de su piernas, la cual al cabo del tiempo y ya en España le tuvo que ser amputada.
A partir de aquí su vida corrió diferentes peripecias, pero siempre estuvo marcada por sus fuertes convicciones falangistas y por su amor a España.Cuando le conocí, después de la muerte de Franco, seguía firme en sus ideales, pero ahora ya no se limitaba únicamente a su defensa dialéctica, sino que se encontraba en primera línea de batalla. La lucha estaba en la calle y ahí se encontraba él, a pesar de faltarle una pierna no rehuía nunca la acción y el compromiso. Era un hombre valiente, no le temía a nada y para él frente a España su vida no valía nada.
Muchas veces me decía que él tenía que haber muerto cuando murió su padre, la gran devoción de su vida junto a la Falange de José Antonio.Participé con él en el inicio del Frente Español en la calle Hileras de Madrid, después la nueva Falange Española, en muchas acciones, en muchas contramanifestaciones. Después él se integro en el Frente de la Juventud, pero ambos seguimos luchando juntos cuando la Primera Línea y el Frente, por encima de intereses partidistas, se unían para defender a nuestra querida Patria de los peligros comunes.Podría seguir contando muchas cosas más de Paco, pero quiero resaltar su integridad personal y política. No se doblegó ante nada, ni ante nadie. Siempre vivió libre. Fue durante muchos años una “atalaya” en la calle Goya de Madrid, con su “bazar nacional”, que Tierno Galván, gobernadores y otros quisieron cerrar varias veces, pero que no consiguieron, gracias a su tenacidad y lucha. Y allí siguió hasta el final prestando su servicio a las “fuerzas nacionales”, ayudando a tantos camaradas detenidos y exiliados, recogiendo dinero y apoyo moral para ellos. Siempre al servicio de todos.Ahora se nos hará difícil pasar por la calle Goya y no verle allí, pero aunque sentimos que “hay un hueco en nuestras escuadras”, nos consuela el saber que él está allí en lo alto haciendo “guardia junto a los luceros”, marcándonos el camino del sacrifico, de la lucha y de la unidad de todos los patriotas para que esta España nuestra vuelva a recuperar la senda del “Pan, de la Patria y de la Justicia” que nunca debió abandonar.
¡Francisco Alcocer!¡¡Presente!!
Con mucho cariño, y echándote ya de menos:Jesús Manzano.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

BLOG EN MEMORIA DE JUAN IGNACIO

En memoria de Juan Ignacio y en LUCHA por el esclarecimiento de un asesinato sin aclarar, del que fuera Secretario Nacional del Frente de la Juventud. El único crimen político sin aclarar de la Transición política. Esa Transición tan cristalina para ellos y tan oscura para los que la padecieron; Juan Ignacio entre ellos y los camaradas que han dado vida a esta Asociación para que no quede impune, aunque legalmente haya prescrito, queremos conocer al asesino de chaqueta y corbata que ordenara el asesinato, aquel 12 de Diciembre de 1980 en la puerta de su casa.
Nuestra obligación es que la palabra camarada tenga una razón y no le conviertan en un olvidado. Que seamos dignos de su esfuerzo y de su sacrificio. Que nos agrupemos con unión para honrarle cada diciembre, que le honremos cada día de lucha y nos sirva de referente.
Muerte de voluntad.
Ésta sí que es bella, camarada Eugenio,
porque la buscas tú
y te la impones con voluntad.
Mueres bajo el sol
o bajo las estrellas.
Pero mueres en combate
y tu sangre se hace fértil
como un primavera.
Nadie dice nada.
Sólo tus camaradas alzan el brazo,
escriben tu nombre en letras de oro
y gritan: PRESENTE
Tienen los ojos brillantes
y no lloran porque han de honrarte
con fiestas de pólvora y asalto.
Media hora después cantan un himno.
Y en las estrofas del himno estás tú - PRESENTE-.
Dos horas después están encarcelados.Y tú con ellos - PRESENTE -
.Y siempre tú - PRESENTE -
Con tú último gesto - PRESENTE -,
con tú última y eterna sangre - PRESENTE
.Rafael García Serrano

martes, 6 de septiembre de 2011

RESEÑA BIOGRÁFICA DE PACO "EL METRALLETA". POR MI CAMARADA ABELARDO PONS

Francisco Alcocer Gonzalez, nació hace 87 años en Bilbao, siempre presumió de ser vasco y español.

Siendo niño le sorprendió el Alzamiento Nacional en Tarancón, su familia era muy conocida pues era el sobrino de la famosa Condesa de Retamosa.

La historia de esta familia fue especialmente dura y terrible, pues las hordas rojas asesinaron sin piedad a varios familiares de Paco. El cadáver de la condesa, fue arrastrado por todo Tarancón, previamente de haber sido brutalmente torturada y mutilada, arrancandole los pechos.

Ese terrible episodio marcó la vida de un niño, que juró no quedaría impune, semejante atrocidad.

Paco fue detenido siendo un niño, estuvo en una checa y me contaba la anécdota que el jefe de la misma decía a Paco, “A mi no me vas a engañar, tengo mucho mundo recorrido”. El salvaje torturador era un guarda agujas de tren.

Gracias a la intervención de una persona del servicio de “La Condesita” como era conocida popularmente en Tarancón, Paco pudo salvar su vida siendo un niño.

De muy joven, se alistó en la Legión y posteriormente se presentó voluntario a la Gloriosa División Azul.

Pronto regresaría a España mutilado, sin una pierna.

Durante muchos años se dedicó a venta en el castizo rastro madrileño, viviendo en la mismísima Plaza de Lavapiés.

Conocí a Paco con apenas 18 años cumplidos, en una comida después del acto del Cine Morasol, recién fallecido el Caudillo.

Creo fue a partir de ese momento cuando Paco recobró su juventud perdida y empezó a ir siempre con nosotros. Era curioso, pero él decía encontrarse mucho mejor al lado de los jóvenes, pues lógicamente eran mucho más guerrilleros y combativos.

Pronto empezamos a llamarle Metralleta, pues era tar ta ta ta mudo. Ese ta-ta-ta, en la crueldad inconsciente de nuestra juventud, hizo que le llamáramos “Paco el Metralleta”.

Siempre fue hombre de primerísima línea de combate, a pesar de sus limitaciones naturales, que nunca le menguaron su ardor combativo.

Si tuviera que narrar los cientos de intervenciones en las que vi a nuestro Paco, siempre despreciando el peligro, serían interminables.

Montejurra 76, en la que un puñado de falangistas defendieron la sagrada cima. Deben tomar nota los falangistas actuales, como cuando iba a ser profanado por la chusma roja, el alto de Montejurra, fueron unos falangistas los que defendieron durante varios días el sitio, impidiendo la llegada de los marxistas.

Tengamos en cuenta que Paco siempre se consideró falangista y antimonárquico visceral.

Recuerdo también a Paco en el acto del Frontón Anoeta en San Sebastián, en el famoso tiroteo con jóvenes pro etarras, que vieron como era “profanado su territorio “. Corrieron como ratas.

Nunca le tembló el pulso, ni le importó ser en numerosas ocasiones detenido. Varias veces fui a recogerte a los calabozos de la DGS, a las Salesas e incluso también a Carabanchel. Salió como entró, con su dignidad intacta. Jamás vendió a un camarada, a pesar de la insistencia y coacciones de los sicarios del sistema.

Siempre estuvo al lado de los jóvenes, curiosamente era miembro de Fuerza Joven, con más de 50 años, así decidimos tenerlo siempre a nuestro lado, le nombramos intendente de Fuerza Joven, encargándose de la logística y venta de productos nacionales, para así financiar nuestras actividades.

Cuando por los motivos de todos conocidos, Juan Ignacio decidió crear “El Frente de la Juventud”, no dudaste en ningún momento, cual era tu lugar. Siempre al lado de los tuyos, sin abandonar tu espíritu combativo. Sin saberlo, te convertiste en uno de los protagonistas, de la durísima “Transición del plomo”.

Y fuiste uno de los fundadores del Frente de la Juventud.

Valga como dedicatoria, las palabras escritas por nuestro camarada Jesús Fernandez Landa, que reproduzco a continuación.

Hoy ha fallecido un personaje del fascismo madrileño, Francisco Alcocer, mas conocido como Paco El Metralleta, definir su personalidad seria llenar páginas con historias y anécdotas, los fascistas madrileños de la transición convivimos muchas veces con el, actos, juergas, detenciones, peleas.....el humo de mil batallas se respiraba cuando escuchabas sus relatos, tantas y tantas vivencias!!.

Joder que perra es esta vida que con tanto hijo de puta suelto tienen que ir muriendo las personas más leales que yo conocí. Querido Paco, no creo que nos aguarde el cielo, al fin de cuentas siempre hemos preferido el fuego, algún día volveremos a encontrarnos, guárdame un sitio a tu lado, mi estimado camarada y allí en los infiernos volveremos a reír a y a cantar nuestras viejas canciones de guerra.

Paco vivió como quiso y murió con la dignidad de los mejores, en la paz de Dios y con los últimos sacramentos.

Pólvora y sangre, fueron siempre tus estandartes. Firmeza, nobleza, hidalguía y honor, tus virtudes.

Desde anoche, cuando miro al cielo, veo una estrella nueva, brilla de una forma especial y es tu lucero, Paco Metralleta.

Abelardo Pons.

sábado, 3 de septiembre de 2011

FRANCISCO ALCOCER GONZALEZ !!!PRESENTE!!!

ESTA MAÑANA A LAS 7,30 hA FALLECIDO NUESTRO CAMARADA PACO EL METRALLETA Su capilla ardiente esta instalada en el Tanatorio Norte de Madrid y a las 8 se oficiara un Funeral alli mismo por el.D.E.P. Paco Metralleta, fue el miembro "mas joven del Frente de la juventud". Su vida siempre fue un ejemplo de lucha. Fue el único que durante muchos años enviaba a nuestro camaradas presos en navidad su pequeña aportación, siempre bien recibiDa en esos durisimos momentos. FRANCISCO ALCOCER GONZALEZ !!!PRESENTE!!!