viernes, 26 de septiembre de 2008

EL GRUPO PRISA Y LA ECUANIMIDAD



Dice nuestro afamado periodista:"¡Que inmenso error, que estupido error creer que debiamos intentarlo con ETA"
Oh, ahora es un error, ¿no Don Iñaki? ¿Lo dice ahora, no?
El cinismo, la desvergüenza y la caradura de la progresía patria no tiene parangón. ¿Qué no ha dicho usted, caballerete, de todos aquellos que desde el principio nos opusimos a la negociación con los asesinos? ¿Qué no se ha dicho desde la cadena de televisión en la que usted trabaja, y desde la SER? ¿Qué no se ha escrito en los editoriales de El País contra las manifestaciones de la AVT?
Contra el ex-presidente de la AVT, la gentuza que trabaja en Prisa montó una campaña de desprestigio personal, con acusaciones falsas, insultos y descalificaciones. Sí, usted y su gente, Don Iñaki.
Desde la SER y el País se llamó fascistas, franquistas, ultraderecha y muchos otros cariñosos epítetos a todos aquellos que asistían a las manifestaciones contra la negociación.(Algunos eramos todo eso,pero me consta que la gran mayoria no) ¿Y ahora resulta que tenían razón?
No. Ahora resulta que toca decir que la negociación es mala, porque Zapatero y su gobierno dicen que la negociación es mala. Y sus sirvientes, sus escribanos del grupo Prisa, a obedecer. Esto es Prisa, esto es la SER, esto es Cebrián.
Si usted tuviera un mínimo de vergüenza y decoro, Don Iñaki, pediría excusas a todos aquellos a los que ustedes insultaron simplemente porque se oponían a una acción de su jefe Zapatero. Pero no lo hará, porque lo mismo mañana el señor presidente cambia de opinión,(yo estoy seguro que así lo hará,si asi se lo piden las encuestas) y dice que a negociar con los etarras otra vez. Inmediatamente, usted y el grupo de serviles que trabajan para Prisa volverán a los insultos contra todos los que se opongan al gobierno.
Y se llaman a sí mismos periodistas. Que desfachatez.
Contador Gratis

1 comentario:

Javier Ayanotna dijo...

Y no hay que descartar que vuelvan a decir digo donde dijeron Diego y se sienten de nuevo a negociar con ellos. Con el mismo morro de cemento.